La forma más conocida de Reflexoterapia es la
que se realiza en los pies, pero no es la única. Existen otras maneras
de practicarla porque son numerosas las zonas corporales donde se
reflejan los órganos: iris, orejas, manos, dedos, uñas, rostro….
La cara es el espejo de la salud y del alma.
Sin necesidad de las palabras, el rostro puede llegar a transmitir los
sentimientos más secretos, incluso los que desconocemos. Igualmente,
cuando se presentan alteraciones de la salud, el semblante comienza a
transformarse silenciosamente, evidenciando los trastornos que
experimenta el organismo.
Al igual que muchas otras técnicas, la
Reflexología tiene sus orígenes en las civilizaciones más antiguas.
Existen registros detallados, y hay constancia de que hace cinco
milenios se practicaba en Oriente una forma de tratamiento reflejo a
partir de la presión digital.
En los años 80, la prestigiosa terapeuta y profesora
Lone Sorensen, en Dinamarca, combina la Reflexología Podal con un
mapa de puntos de acupuntura en el rostro de su creación que estimulaba
de forma manual. Años más tarde, en Argentina, un grupo de indios de la
Patagonia le enseñaron la estimulación que realizan en el rostro según
la dolencia del enfermo. La profesora Sorensen aplicó en su consulta lo
aprendido, integrándolo en su propio mapa de puntos con un éxito
notable.
En 1990, Lone Sorensen conoce en Cuba la metodología
Cibernética, que le muestra su mapa de 564 puntos. La terapeuta combinó
entonces su trabajo con este sistema y obtuvo resultados notables en
algunas patologías. Con el tiempo construyó un nuevo mapa, basado en
este sistema, pero con “otras combinaciones para diferentes problemas”.
El Dr. Chau investigó el uso de la técnica
antigua Dien Cham que en el rostro tiene 564 puntos para estimular,
mientras la acupuntura emplea unos 30. Los puntos guardan relación con
el sistema nervioso central y la corteza cerebral, lo que provoca
resultados rápidos y eficaces. Es como si la cara fuera un teclado de
ordenador que puede enviar información a los órganos, funciones y zonas
del cuerpo.
El método Lone Sorensen, estimula puntos en el
rostro que deben cumplir varios requisitos: debe ser de acupuntura
(donde hay un meridiano); puntos vasculares (debe haber una arteria o
una vena) y puntos neurológicos (tiene que existir un nervio que va a
ser irrigado por la parte vascular)
Quirosoma
Escuela de Masaje y Tecnicas Manuales
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Marzo - 2008
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